Fecundidad

Celebrábamos ayer la solemnidad de Pentecostés, y amanece este lunes con la memoria de Santa María, Madre de la Iglesia. Ya no es Pascua, pero la Pascua deja, a su paso, una estela de fiestas que irán alumbrando luz pascual el Tiempo Ordinario durante semanas.

Luego dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre». Madre fecundada por el Espíritu, y Madre fecunda de multitud de hijos es María. ¿Cómo no pedirle a ella, en este día, fecundidad para la Iglesia?

Fecundidad para la Iglesia será la sensatez de los jóvenes, abiertos a la voz de Dios y a las llamadas divinas. Fecundidad para la Iglesia será el florecimiento de vocaciones; mejor aun, de respuestas generosas a la vocación. Fecundidad para la Iglesia será la pasión enamorada de los cristianos. Fecundidad para la Iglesia será la multitud de almas que, habiendo escuchado a los hijos de Dios proclamar el nombre de Cristo, se acerquen a los sacramentos para nacer de nuevo.

Mucha sensatez, muchas vocaciones, mucha pasión, muchas almas, mucha vibración apostólica… ¡Cuánto necesitamos esa fecundidad!

Te pedimos, Madre, que sigas siendo Madre, que seas más Madre aun, que des a luz más hijos, hijos de la Iglesia e hijos tuyos.

(MMI)