El que da primero, da dos veces

Dice san Juan: Nosotros amemos a Dios, porque él nos amó primero (1Jn 4, 19). Y hoy dice el Señor: La medida que uséis, la usarán con vosotros.

Puesto que Dios nos amó primero, comencemos por considerar qué medida ha usado con nosotros. Y, si abrimos bien los ojos, moriremos de un ataque agudo de gratitud. No contento con perdonarnos nuestras culpas, nos entregó a su Hijo, lo envió a la muerte por nosotros, y nos lo da a comer cada día.

Por tanto, y para comenzar, la medida que ha usado Dios contigo úsala tú con tu prójimo. Entrégate sin reservas, sin egoísmos, sin cicatería, como se ha entregado Dios a ti. Ama de tal forma que seas luz para los hombres, y, al amarlos de ese modo, hazles conocer el Amor con que has sido amado. Después, Dios seguirá siendo generoso contigo, porque no se deja ganar en generosidad, y te bendecirá con gracias y virtudes que te harán más feliz aún. Además, tendrás vida eterna.

Pero si, después de haber recibido tanto, fueras cicatero con tu prójimo, no te asombres el día del Juicio si Dios emplea contigo tu medida, en lugar de la suya. Estabas avisado.

(TOP03J)

“Evangelio