El mejor programa cuaresmal

Ayer comenzaba la Cuaresma y, sin esperar más, ya se dibuja en el horizonte la Cruz.

Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz cada día y me siga.

Ayuno, oración, limosna, conferencias cuaresmales, propósitos, retiros… Todo eso es necesario. Pero, si quieres un programa cuaresmal que quepa en una frase, aquí lo tienes: Enamórate de la Cruz. Es la Cuaresma perfecta. Ojalá entres en ella desde hoy, y no salgas hasta que llegues al otro lado de esa puerta, en Pascua.

Cuanto ves en la Cruz repugna al sentido, como repugna al sentido la idea de negarte a ti mismo. Pero no temas, vence esa repugnancia y contempla en silencio el crucifijo, hasta que el alma perciba la belleza escondida entre esos dos leños. Medita la Pasión, léela en los evangelios y ayúdate de algún santo, como san Alfonso María de Ligorio o el padre Luis de la Palma, que te sumerjan en el misterio del Gólgota. Te enamorarás, y ya no querrás salir de allí. Tu delicia será acompañar al Señor, y por lograrlo serás capaz de negarte a ti mismo y tomar tu cruz.

¿Ves? La Cuaresma perfecta.

(TC0J)