El fuego que calienta el corazón

La Sagrada Familia es misterio para contemplar, y escuela donde aprender. Aunque estemos rodeados de sombras –¿cuándo no lo hemos estado?–, ¡hay tanta luz en la cercanía de Jesús, María y José!

«Hogar» viene de «hoguera», pero no siempre se identifica con un fuego material. El hogar lo conforman los corazones del hombre y la mujer, cuando están encendidos en ese afecto tan humano y tan divino del amor conyugal. Ese fuego será el que dé calor al corazón de los hijos. No tengamos pudor al afirmarlo: José amó a María como un hombre ama a una mujer, y María amó a José como ama la esposa al esposo. El sagrado corazón del Niño Dios se templó en esa hoguera.

Toma al niño y a su madre y huye a Egipto. Antes de que fueran cobijados en las paredes del hogar de Nazaret, cuando eran fugitivos, ya eran hogar, porque se amaban. Y, en aquellas noches al raso durante el viaje a Egipto, se sentía calor a su lado. Gocemos, en Navidad, de ese calor, que quizá también nosotros necesitemos nacer y ser educados de nuevo. Llama a la Virgen «mamá». «papá» a José… y «Jesús» a tu Hermanito.

(SDAFAMA)

“Evangelio