El camino que lleva al Camino

Quien estuvo allí nos lo cuenta: Junto a la cruz de Jesús estaba su madre.

Dios nunca permite castigo sin consuelo en quienes lo aman. Si en Getsemaní envió a un ángel para confortar la angustia de su Hijo, en el Calvario quiso endulzar la agonía del Cordero con la presencia de su madre. He aquí uno de los motivos de la presencia de María junto a la Cruz. Pero existen, al menos, dos más:

En las bodas del Cordero, consumadas en el Leño santo, María es la Esposa y es la Iglesia. Como acoge la esposa al esposo dentro de sí en la noche nupcial para ser fecundada, así María acogió en su inmaculado corazón los dolores y la sangre de su Hijo, derramados en el tálamo de la Cruz, y quedó fecundada como madre de un pueblo santo: Ahí tienes a tu hijo.

Pero la Virgen es, también, camino que lleva al Camino. Si el cristiano quiere unirse a la Pasión de Cristo, no veo otra senda que María. Con ella llegó Juan, y junto a ella llegaremos tú y yo a lo alto del Calvario. Sus brazos son asiento del alma de niño que contempla el Crucifijo.

(1509)