Dos historias para un milagro

BartimeoSegún como se cuente, la historia de Bartimeo es la de un héroe, o la del pordiosero más agraciado del mundo. Pero sólo una de las dos historias es cierta.

Llamaron al ciego, diciéndole: «Ánimo, levántate, que te llama». Soltó el manto, dio un salto, y se acercó a Jesús.

1.– Historia de un héroe: Había un pobre ciego que pedía limosna. No tenía, en este mundo, más patrimonio que un manto sucio con el que se resguardaba del frío. Al escuchar que pasaba Jesús, tanto quiso honrarlo que dejó su manto en el suelo para que otro pobre lo cogiese, y siguió a Jesús despojado incluso de su ropa, como san Francisco.

2.– Historia de un mendigo agraciado: Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí. Así imploraba el mendigo. Cuando le anunciaron que Jesús lo llamaba, y supo que recobraría la vista, fue tal su alegría que hasta su manto olvidó en el suelo. Lo que hasta entonces había sido su tesoro le parecía basura, ante la dicha de volver a ver. Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino.

Anda, examina tu vida, y cuéntate a ti mismo tu propia historia. Sin mentir.

(TOB30)