Dos citas no del todo profanas

En la canción «Gotta serve somebody», Bob Dylan cantaba: «It may be the devil or it may be the Lord. But you’re gonna have to serve somebody». Traduzco: «Quizá sea al Diablo, o quizá sea al Señor, pero vas a tener que servir a alguien». No es, precisamente, una cita bíblica, pero es la pura verdad. Dostoievski dijo que no hay hombre que no viva arrodillado. Tampoco es una cita bíblica, pero también es la pura verdad.

Ahora viene la cita bíblica: No podéis servir a Dios y al dinero.

Entre Dios y el dinero, el Señor y el Diablo, no existe simetría. No da igual servir a Dios que al pecado o a las riquezas. Porque el pecado y las riquezas esclavizan a quien les sirve, succionan la mente, la voluntad y el alma, y llevan al hombre a la ruina. Quien a ellos se entrega queda preso de ellos. A Dios, sin embargo, sólo por amor se le puede servir. Y Él libera al alma de la esclavitud del pecado y la colma de alegría. En someterse dulcemente a Él, como se sometió la Virgen, la esclava del Señor, se encuentran la felicidad y la santidad del hombre.

(TOI31S)