¿Dónde vives?

Fuera de casa, rayos y centellas. Llueve, truena, cae granizo y las calles se han llenado de ladrones que acechan. Dentro de casa, calor, paz, compañía de seres queridos, amor de padre y de madre, alimento y descanso. Dime, ¿dónde prefieres pasar el día?

Os he hablado de esto para que encontréis la paz en mí. En el mundo tendréis luchas.

Fuera del alma, debilidad del cuerpo, incomprensión de las gentes, fracasos y angustias, urgencias, prisas, ruidos, ingratitud, exigencias de unos y otros… Dentro del alma, Dios, el Espíritu que trae consigo al Padre y al Hijo, el Amor inefable, la paz de Cristo. Dime, ¿dónde prefieres pasar la vida?

Mientras quemaban su cuerpo en una parrilla, san Lorenzo bromeaba: «Por este lado ya estoy hecho. Dadme la vuelta. La carne ya está lista; podéis comer». ¿Acaso no le dolían las llamas? Le dolían, pero, sencillamente, él no estaba allí. Estaba recogido dentro del alma, mientras el cuerpo se quemaba. Tenía paz.

¿Dónde vives? ¿Vives en tu alma, o vives en tus problemas? Sufre tus problemas con paciencia, y haz lo que tengas que hacer. Pero no les entregues tu corazón. Ten el corazón recogido en Dios, y tendrás paz.

(TP07L)