«Cosas buenas» para pedir hoy

Las témporas de petición y acción de gracias, que celebramos hoy, marcan, en nuestra sociedad moderna, la dimensión sobrenatural del inicio del nuevo curso. En octubre, ya estamos todos. Y, como estamos todos, nos postramos unidos ante Dios.

Si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden!

Déjame que te sugiera unas cuantas «cosas buenas» que podrías pedirle a Dios al comienzo de la nueva temporada de trabajo:

– Almas: que tu trabajo, sea el que sea, dé frutos apostólicos. Que las personas a quienes tratas a lo largo del día, por tu ejemplo, tu oración y tu consejo, se acerquen a Dios. Y, en todo caso, que tu trabajo bien hecho sea ofrenda al Señor por la salvación de todos.

– Vocaciones sacerdotales: no olvides esa intención al ofrecer tu trabajo diario, y al educar a tus hijos pequeños y jóvenes. La Iglesia está muy necesitada de sacerdotes santos.

– Santidad: que tu trabajo bien hecho te santifique, porque lo conviertas en prolongación de la Eucaristía, en una forma de entregar tu vida por amor, y en servicio abnegado a los demás.

(0510)