Ayuno penitente y ayuno intermitente

Mi reloj inteligente me avisa de que tengo disponible una app para el ayuno intermitente. Muy conveniente. Pero poco procedente. Se siente.

El ayuno es practicado por miles de personas, en nuestros días, con la intención de perder peso. Por lo visto, esa técnica del ayuno intermitente se ha puesto de moda, porque el dios «cuerpo perfecto» también exige sus sacrificios. El problema con este dios es que luego te mueres, y a los pobres gusanos apenas les dejas nada que echarse a la boca. Es una enorme falta de sensibilidad con los animalitos.

Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán. Ese día ha llegado, porque nuestros pecados nos han arrebatado al Señor y lo han colgado de una cruz. Pero de poco nos serviría ayunar si no nos hace mejores personas. Por eso debe ir acompañado de oración y limosna, que son el alma de nuestros ayunos.

Sin oración que dirija el corazón a Dios, y limosna que lo aparte de los bienes terrenos, nuestro ayuno no sería penitente, sino intermitente, y entonces tendríamos que descargarnos la app y entregarnos al adelgazamiento.

Pero nosotros ayunamos para pedir perdón y convertirnos, no para ser más guapos.

(TC0V)