Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

21 febrero, 2026 – Espiritualidad digital

Los amigos comen juntos

Ayer considerábamos el sentido de nuestros ayunos. Hablábamos de hambre y de sed, de tristeza y soledad. Pero no te engañes, porque en Cuaresma estamos llamados a un banquete. Al mejor de los banquetes.

Mira lo que hizo Mateo en cuanto conoció a Jesús:

Leví ofreció en su honor un gran banquete en su casa.

Hizo lo que hace cualquiera que tiene un amigo: comer y beber con él. Y a eso estamos llamados en Cuaresma: a comer y beber con Cristo. Por eso, durante este tiempo, la Eucaristía es el mayor de los gozos.

Si no tienes costumbre de hacerlo el resto del año, te invito a que, en Cuaresma, vayas todos los días a Misa. Y vayas, no a cumplir, sino a disfrutar. A ofrecerte con Cristo al Padre en ese sacrificio, y a devorar con alegría el alimento de vida eterna que Él te ofrece. Dios te invita a un banquete en el desierto. No te prives.

Se lo he dicho a mucha gente, y quienes me han hecho caso confirmarán que tengo razón. Procura asistir a Misa quince días seguidos, aunque te cueste un poco. Pasado ese tiempo, ya no podrás vivir sin comulgar a diario.

(TC0S)

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