Evangelio 2022

9 agosto, 2022 – Espiritualidad digital

Elogio de la campanilla

No sé por qué, desde hace años, la campanilla desapareció de las misas de muchas iglesias. A mí su sonido me parece venido del Cielo (salvando aquellos casos en que la campanilla cae en manos de algún salvaje aficionado a aporrear el metal).

¡Que llega el esposo, salid a su encuentro! Cuando el sacerdote extiende las manos sobre las ofrendas, la campanilla despierta a los dormidos y alegra a los despiertos. Después, cuando el sacerdote alza la Hostia, su sonido es grito jubiloso: «¡Ya está aquí!».

Se pusieron a preparar sus lámparas. El alma en gracia, dispuesta a recibir al Esposo, se pone en pie y eleva sus ojos al Cielo, uniéndose a la Plegaria recitada por el sacerdote.

¡Salid a su encuentro! Sale el corazón del pecho, encendido en amor, y asoma a las comisuras de los labios, donde el sacerdote deposita al Esposo.

Las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta. Se cierran los labios, se cierran las puertas del alma y allí, en esa bendita bodega, el Esposo y su amada, protegidos por un silencio santo y una oscuridad luminosa, se hacen uno en Amor.

Me encanta la campanilla.

(0908)

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