Evangelio 2022

8 abril, 2022 – Espiritualidad digital

El veneno de la antigua serpiente

Presos de la furia, los judíos dejaron escapar el verdadero motivo por el que enviaron a Jesús a la muerte:

Porque tú, siendo hombre, te haces Dios.

Como a los borrachos, a estos hombres se les escapaba la verdad cada vez que perdían el control. Cuando llevaron al Señor ante Pilato, disfrazaron la acusación con delitos contra el Imperio Romano: alborotaba al pueblo, prohibía pagar impuestos, y se tenía por rey. Pero cuando, ante la oposición del procurador, vieron peligrar la condena, nuevamente enfurecieron y dejaron escapar la verdad: Nosotros tenemos una ley, y según esa ley tiene que morir, porque se ha hecho Hijo de Dios (Jn 19, 7).

Acusan a Jesús de proclamarse Dios. Pero, a la vez, lo juzgan y condenan como si Dios fueran ellos. Ahí es donde emparentan con nosotros, y donde aparece, miles de años después, el veneno escondido por la antigua serpiente: Seréis como dioses, conocedores del bien y del mal (Gén 3, 5).

Molesta al mundo que Jesús sea Dios: porque así nos recuerda que no lo somos nosotros. Y no queremos dejar de ser señores de nuestras vidas. Por eso el hombre ha llevado al Hijo de Dios a una cruz.

(TC05V)

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