Evangelio 2022

1 abril, 2022 – Espiritualidad digital

¿Nos conocemos, Señor?

Cuando en la Biblia aparece el verbo «conocer» hay que estar alerta. No es lo mismo que cuando alguien dice que conoce Motilla del Palancar o la bibliografía de Chejov. En la Biblia se conoce de otra manera. Adán conoció a Eva, y nació Caín. Y en un salmo se dice que Dios nos sondea y nos conoce, es decir, que nos conoce sondeándonos, como acariciándonos por dentro.

El libro de la Sabiduría dice que los impíos desconocen los misterios de Dios (Sab 2, 22). Quiere decir que no han sido admitidos a la intimidad de Yahweh, está cerrada para ellos. Y cuando Jesús dice a los judíos: A mí me conocéis, inmediatamente añade, para que no se confundan: Conocéis de dónde vengo. Es decir, «no me conocéis, sólo os han contado mi lugar de nacimiento». Seguidamente, habla de su Padre: A ese vosotros no lo conocéis; yo lo conozco.

Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y al que tú has enviado: Jesucristo (Jn 17, 3).

Ya lo ves: uno se salva, no por lo que sabe ni por lo que hace, sino por lo que conoce, como se conoce en la Biblia.

(TC04V)

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