Evangelio 2022

14 enero, 2022 – Espiritualidad digital

¡Mi todo!

En España –especialmente en Andalucía– hay devoción por la imagen de «nuestro Padre Jesús». La primera vez que escuché la advocación me sonó distorsionada. ¿No es Jesús nuestro hermano, y su Padre el Padre nuestro? Inmediatamente, me vino al pensamiento la oración que aprendí desde niño: «Señor mío Jesucristo… Creador, Padre y Redentor mío». Y me di cuenta de que, siendo mi hermano, Jesús es también mi padre.

Hijo, tus pecados te son perdonados. Así habla Jesús con aquel paralítico, y lo llama «hijo». También cuando se alejaba el joven rico dijo a sus apóstoles: Hijos, qué difícil es entrar en el reino de Dios (Mc 10, 24). Y, poco antes de morir, en el Cenáculo: Hijitos, me queda poco de estar con vosotros (Jn 13, 33).

Cristo es padre, porque con su sangre ha fecundado a su esposa, la Iglesia, y así la Iglesia me dio a luz en el Bautismo. Y es también madre, porque ha sufrido dolores de parto por mí mientras yo nacía de su costado. El propio Pablo decía a los Gálatas: Hijos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto (Gál 4, 19).

Mi hermano, mi padre, mi madre, mi redentor… ¡Mi todo!

(TOI01V)

“Evangelio 2022

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