Evangelio 2022

27 diciembre, 2021 – Espiritualidad digital

Luces, belenes y bolas

Era un día como hoy, lleno de Navidad por todas partes, y yo leía en mi asiento del tren. Frente a mí, una mujer viajaba con su nieto. El niño hizo una gracia, yo me reí, cerré el libro, y la abuela y yo comenzamos a hablar. Llevaba a su nieto al centro de Madrid para que contemplase los adornos navideños. Como mi clergyman me delata, la mujer me dijo: «Yo no soy muy… bueno… algo tiene que haber, pero…». Sonreí con lástima. Porque ese «algo» que tiene que haber ha tomado carne, se ha hecho visible, y una abuela que ya no es capaz de reconocerlo se conforma con que su nieto vea luces, belenes y bolas.

Entonces entró también el otro discípulo. Vio y creyó. Las luces, los belenes y las bolas son importantes en Navidad. Como lo es el atuendo de los sacerdotes. Son signos que muestran una gracia que se ha hecho visible. Pero esa gracia está pidiendo a gritos unos ojos que conozcan, que vean y crean.

Recé por los ojos de la abuelita. Y por los del nieto. Y por los tuyos y los míos, para que sepamos reconocer, tras lo visible, lo invisible.

(2712)

“Misterios de Navidad

“Evangelio 2022

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