Misterios de Navidad

18 noviembre, 2021 – Espiritualidad digital

Conoce a quien te visita

Entre lágrimas, Jesús reprochó a Jerusalén: No reconociste el tiempo de tu visita.

Sorprende la expresión. ¿Acaso el Hijo de Dios vino a la tierra de visita? Las visitas vienen, y después se marchan. Pero nos gustaría pensar que Jesús vino a la tierra para quedarse.

Cristo, en carne mortal, estuvo en la tierra apenas treinta y tres años. Para quienes no lo acogieron como Hijo de Dios, aquello fue una visita bastante perturbadora. Pero quienes lo acogieron como Hijo de Dios recibieron su Espíritu, y ese Espíritu mora en las almas de los cristianos hasta la consumación de los tiempos. Con ellos, en verdad, se quedó.

Lo mismo sucede cuando comulgas. Viene Jesús a tu cuerpo de visita. Apenas tardan diez minutos en disolverse las sagradas especies. Pero si, en ese tiempo, abres de par en par las puertas del alma, el Visitante se convierte en Huésped: El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él (Jn 6, 56).

Por eso, cuida que no se diga de ti: No reconociste el tiempo de tu visita. Conoce a quien viene a Ti, y acoge a quien te visita, para que no se marche.

(TOI33J)

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