Misterios de Navidad

3 noviembre, 2021 – Espiritualidad digital

Idolatrías que viajan de incógnito

En «Robin y Marian» (Richard Lester, 1976), Audrey Hepburn le dice a Sean Connery una frase terrible: «Te quiero más que a Dios». Esa idolatría del corazón humano, normalmente, viaja de incógnito. Por eso a uno se le eriza la piel cuando se muestra en forma de palabras.

Si alguno viene a mí y no pospone a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío.

No pretende el Señor decir que no haya que amar a la familia, sino que lo mejor que podemos hacer por nuestros seres queridos es seguirlo a Él.

«¿Cómo pretende usted, señor cura, que me ausente de casa un fin de semana para hacer ejercicios espirituales? ¿No sabe que, si falto yo, la casa se hunde?». «¿De verdad me está diciendo, señor cura, que debería ir a misa todos los días? Y, si me voy a la iglesia, ¿quién cuida de que mis hijos estudien?».

Respuesta del señor cura: ¿Qué aprovecharía más a tu familia: que estés todo el día pendiente de ellos, o que estés realmente unido a Dios y seas santo?

(TOI31X)

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