Misterios de Navidad

21 octubre, 2021 – Espiritualidad digital

¿Y tú? ¿A qué has venido?

A los apóstoles debía hacerles estremecer ese Rabí tan convencido de estar en el mundo con una misión que cumplir:

He venido a prender fuego a la tierra, ¡y cuánto deseo que ya esté ardiendo!

Los imagino impresionados ante estas palabras. Jesús sabía perfectamente que había venido a la tierra para traer un fuego, para encender una llama que abrasara el Orbe. También ellos, conforme pasaban los meses al lado de Cristo, empezaban a entender que no vivían por casualidad, que tenían una misión que cumplir, y que esa misión estaba íntimamente unida a la del Señor.

¿Y tú? ¿Qué has venido a traer a la tierra? ¿Pizzas? ¿Problemas? ¿Mensajes de WhatsApp? ¿Reuniones? No, no, no, y no.

Eres hijo de Dios, y estás en el mundo para extender el fuego con que Cristo quiere abrasar la tierra. Pon tu corazón en la patena de la Misa, y deja que el mismo Fuego del cielo que convierte el pan en cuerpo de Cristo abrase ese corazón tuyo. Y, después de comulgar, no permitas que arda sólo a medias. Entrégate del todo, sin reservarte nada. Mira que un corazón empapado en tibieza no puede arder.

Díselo: «Jesús, quiero ser sólo tuyo».

(TOI29J)

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