Misterios de Navidad

20 octubre, 2021 – Espiritualidad digital

La verdad, aunque duela

«Padre, vi ayer a mi vecino en el funeral de las ocho, y me espanté al ver que se acercaba a comulgar. ¡Si no ha ido a misa en su vida!».

¿Qué respondéis a quien os dice esto? Os diré lo que respondo yo, porque «esto», por desgracia, me lo dicen muchas veces: Respondo que no es bueno que esa persona haya comulgado sin confesar. Pero que, con toda probabilidad, esa persona no era consciente de estar ofendiendo a Dios al hacerlo. Lleva tanto tiempo sin ir a misa, que no sabe que comete sacrilegio. Probablemente, haya hecho lo que pensó que debía hacer.

El criado que, conociendo la voluntad de su señor, no se prepara ni obra de acuerdo con su voluntad, recibirá muchos azotes; pero el que, sin conocerla, ha hecho algo digno de azotes, recibirá menos.

Ahora viene la segunda parte de mi respuesta: «¿Cuánto tiempo hace que ese hombre es vecino tuyo? ¿Años? Y, en todos estos años, ¿no has podido trabar amistad con él, hablarle de Dios, y animarlo a recibir formación? Porque tú sí sabías que debías hacerlo, ¿verdad? Quizá merezcas más castigo que él».

Un poco fuerte… pero mejor la verdad, aunque duela.

(TOI29X)

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