Lirbos de José-Fernando rey ballesteros

1 octubre, 2021 – Espiritualidad digital

Espíritu de penitencia

Los gestos que Jesús pide a Corozaín y Betsaida pueden sonarte, a día de hoy, un tanto estrafalarios: Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido, vestidos de sayal y sentados en la ceniza. La única persona que he conocido capaz de sentarse, en nuestros días, sobre ceniza, era un amigo tan fumador y tan descuidado que dejaba caer la ceniza de su cigarrillo sobre el cojín de la butaca. Y no lo hacía por penitencia.

Pero aquellos gestos nacían de un espíritu de penitencia tan necesario entonces como ahora. El gesto, con el paso de los años, puede cambiar; pero el espíritu debería ser el mismo.

El espíritu de penitencia nace del dolor por haber sido infiel a Dios. Y mueve al hombre manifestar, con gestos concretos, la voluntad de verdadera conversión.

Nadie va a pedirte que te sientes sobre ceniza. Pero si el dolor por tus pecados te mueve a desayunar menos este viernes, a privarte de un descanso, a renunciar al postre en la comida, o a levantarte antes de la cama para rezar, quizá así muestres a Dios tu deseo de volver a Él.

(TOI26V)

Abrir y escuchar la entrada
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad