Lirbos de José-Fernando rey ballesteros

12 agosto, 2021 – Espiritualidad digital

Súfreme un poco

Ahora ya no hacemos esas cosas –supongo–. Pero imagina que te llaman del Banco y te anuncian que, como no has podido pagar el préstamo, os venderán como esclavos a ti y a toda tu familia, además de embargaros cuanto tenéis. Así se las gastaba el rey de la parábola con el criado, hasta que el criado se postró y le suplicó: Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo.

Leemos ten paciencia, y entendemos: «dame más tiempo». Pero «paciencia» viene de «patere», que significa padecer o sufrir. Lo que realmente pide el criado es: «súfreme un poco más».

Se compadeció el señor de aquel criado y lo dejó marchar, perdonándole toda la deuda. El rey pasó, de la paciencia, al perdón; no sólo aceptó sufrir al criado, sino que renunció a que el criado le sufriera a él. Cuando perdonamos a los demás, aceptamos sufrirlos y renunciamos a que nos sufran. Cuando no perdonamos, sin embargo, hacemos que el otro nos sufra a cambio de lo que le hemos sufrido («¡Te vas a enterar!»).

Cristo nos ha sufrido mucho en la Cruz; ha sido paciente con nosotros. Y jamás nos ha hecho sufrir. Nos ha perdonado.

¿Y tú?

(TOI19J)

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