Lirbos de José-Fernando rey ballesteros

17 junio, 2021 – Espiritualidad digital

Santificado sea tu nombre

La mayor parte de las peticiones del Padrenuestro requieren poca explicación. Sabemos lo que pedimos cuando rogamos que se haga su voluntad, que nos dé el pan de cada día, que nos perdone, que nos proteja en la tentación y que nos libre del Maligno. Pero ¿qué significa santificado sea tu nombre?

Lo primero que debes saber, para entender esta petición, es que el nombre de Dios era impronunciable para los judíos. Y así fue, hasta que Dios se encarnó. Desde que Dios se hizo carne, el nombre de Dios es Jesús.

Y ahora me preguntarás: «Entonces, ¿santificado sea tu nombre significa que sea santo el propio Jesús? ¿No es Él el santo de los santos?

Sí… y todavía no. Cristo es ahora Cabeza y cuerpo. Desde el día de tu bautismo, tú eres miembro del cuerpo de Cristo. ¿Eres santo tú? ¿No? Bueno, pues, mientras no lo seas, el nombre de Dios –Jesús– aún tiene que ser santificado en ti. Esa petición se habrá cumplido cuando seas, realmente, otro Jesús, otro Cristo.

Por eso, cuando, en el Padrenuestro, pedimos santificado sea tu nombre, lo que realmente estamos pidiendo es que la vida de Jesús brille en nuestras propias vidas.

(TOI11J)

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