Lirbos de José-Fernando rey ballesteros

11 mayo, 2021 – Espiritualidad digital

Desátanos, Señor…

Se acerca la fiesta de la Ascensión. A lo largo de estos días de Pascua, el Señor nos ha ido preparando para contemplar su subida al Padre: Subo al Padre mío y Padre vuestro (Jn 20, 17), me voy a prepararos un lugar (Jn 14, 2), os alegraríais de que vaya al Padre (Jn 14, 28)… Y, hoy mismo: Ahora me voy al que me envió. Desde aquel «no me retengas» del Resucitado a María Magdalena, ha dejado claro que Él no está atado a nada ni a nadie de este mundo. Cristo ama con Amor infinito a cada criatura, pero también con infinita libertad: su Padre es su único apego.

Ojalá nuestra vida transmitiera a los hombres el mismo mensaje: «Me voy a Cristo. A Él le pertenezco. Y nada de este mundo me atará ni me alejará de Él».

¡Cuántas cadenas! ¡Cuántos apegos! «Voy a rezar, pero, antes, terminaré de responder a los whatsapps. Voy a misa, pero, antes, paso un momento a comprar algo. Voy a hablarle de Dios a este amigo, pero, antes, me lo pensaré, no vaya a ser que se ría de mí».

Desátanos, Señor, de todo lo que no nos ate a Ti.

(TP06M)

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