Lirbos de José-Fernando rey ballesteros

4 mayo, 2021 – Espiritualidad digital

No te ha dejado solo

Si alguien que está contigo en casa te dice: «me voy y vuelvo», tú entiendes que baja al supermercado a por un refresco y una bolsa de patatas, y que en diez minutos lo tendrás de regreso con las viandas. Fácil, ¿no?

Pero si Jesús dice: Me voy y vuelvo a vuestro lado, las cosas no son tan simples.

Me voy significa que el Señor desaparece de nuestra vista. Es una despedida en toda regla. Tras su Pasión, y exceptuando las pocas apariciones que protagonizó después de resucitar, el rostro de Jesús está oculto a nuestros ojos. Es a ellos, a nuestros ojos, a quienes Cristo dice: Me voy. ¡Pobres ojos nuestros! Y más pobres aún si pretenden consolarse de la ausencia de esa divina Faz con un maratón de series. Guarda la vista, por favor.

Y vuelvo a vuestro lado significa que el mismo Jesús, oculto a nuestra mirada, vuelve a nuestras almas por su Espíritu. No lo vemos, pero está; está más cerca que si estuviera ante los ojos, porque mora en nuestras almas en gracia.

No lo olvides, para que nunca te asustes. Aunque tus ojos vean tinieblas, Cristo mora en ti. No te ha dejado solo.

(TP05M)

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