Lirbos de José-Fernando rey ballesteros

28 abril, 2021 – Espiritualidad digital

Transparencia

La belleza de la humanidad santísima de Cristo, esa belleza que ha enamorado a los místicos y ha cautivado a los santos, reside en su transparencia. Tiene la finura del aire más limpio, que permite respirar su frescor mientras los ojos lo traspasan para clavarse en el horizonte. Ese aire, que es el Aliento de Dios, el Espíritu Santo, une al Padre y al Hijo, precisamente, en la transparencia.

El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me ha enviado. Y el que me ve a mí ve al que me ha enviado. La mirada, hechizada con dulce hechizo divino por la humanidad del Verbo, no se remansa en ella, sino que la traspasa hasta clavarse en el seno del Padre. Y vemos al Padre en el rostro del Hijo, y creemos en el Padre cuando entregamos al Hijo la vida, y el mismo Padre, cuando quiere hablar, deposita sus palabras en los labios del Hijo.

Quizá, si te dejas secuestrar por esa mirada, el mismo Aire te haga transparente a ti también, y pueda ver a Cristo quien te vea; y escucharlo quien te escuche; y creer en Él quien te trate a ti.

(TP04X)

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