Lirbos de José-Fernando rey ballesteros

16 abril, 2021 – Espiritualidad digital

Dios no te quiere rico; te quiere generoso

Hiciste balance de lo que tenías: tanto de dinero, tanto de inteligencia, tanto de locuacidad, tanto de habilidades sociales, tanto de apariencia, tanto de salud… Y, cuando terminaste la suma, una voz te insinuó que el Señor te estaba pidiendo que se la entregaras entera.

Entonces, una «idea genial» te encendió el corazón: «Mejor, con lo que tengo, arreglaré el mundo. Y entonces le entregaré a Dios un mundo nuevo y arreglado»… Pero fracasaste una y otra vez. Cuanto más intentabas arreglar, más estropeabas. Pobre necio. Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo. ¿Cómo no te dabas cuenta de lo pobre que eras?

Más vale tarde que nunca. Después de mil fracasos, aceptaste que apenas tenías nada. Cinco panes de cebada y dos peces; pero ¿qué es eso para tantos? Entonces entregaste al Señor tu pobreza, tu nada, tus cinco panes y dos peces. Y ahora el Señor, con tu pobreza, está haciendo infinitamente más de lo que hubieran podido hacer todas las riquezas de este mundo.

Ahora entiendes: No te pedía el Señor lo tuyo porque fueras rico, sino porque te amaba. Dios no te quiere rico, solamente te quiere generoso.

(TP03V)

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