Lirbos de José-Fernando rey ballesteros

9 abril, 2021 – Espiritualidad digital

La cuarta negación de Pedro

La cuarta negación de Pedro no fue como las otras tres. No fue una traición, ni medió juramento. No negó conocer al Señor; pero negó por no reconocerlo.

Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús. Jesús les dice: «Muchachos, ¿tenéis pescado?» Ellos contestaron: «No». Donde dice «ellos» escribe «Pedro» y acertarás. Él fue siempre el portavoz de los demás apóstoles.

Si hubiera reconocido a Jesús, si hubiera sabido que era Él quien le pedía pescado, no hubiese negado. Habría recordado a aquella higuera que negó sus frutos al Maestro cuando no era tiempo de higos, y cómo quedó seca por no haber reconocido a quien le pedía alimento. Si Pedro hubiese reconocido a Jesús, ante la petición del Señor habría caído de rodillas: «Dame tú el pescado, Señor, y yo te lo daré».

Fue Juan quien lo reconoció: Es el Señor. Y Jesús, resucitado y glorioso, regaló a Pedro su última lección: Echad la red a la derecha de la barca. «Ahí tienes el pescado que te pido. Tráemelo».

«¿Tienes fe? ¿Tienes esperanza? ¿Tienes caridad?»…. «Señor, dame fe, dame esperanza, dame caridad para que te las dé». Obedece, y las tendrás en abundancia.

(TP01V)

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