Misterios de Navidad

1 marzo, 2021 – Espiritualidad digital

Míralo: es tu hermano

A la vista de las palabras del Evangelio, uno podría pensar que son demasiadas cosas las que tienen que cambiar: Sed misericordiosos… No juzguéis… No condenéis… Perdonad… Dad… ¿Podré con todo en una sola cuaresma?

Sin embargo, no es verdad. Todos esos mandatos son consecuencias de un solo cambio: el de los ojos. ¿Cómo miras a tu prójimo?

Si miras a tu prójimo como a un enemigo del que te debas defender, no podrás practicar con él la misericordia. Si lo miras como a un culpable a quien debes juzgar, ¿cómo podrás perdonarlo? Si lo miras como a un deudor que te debe algo, ¿cómo serás capaz de darle más antes de que él pague su deuda?

Cambia de ojos. Mira al prójimo como lo que en realidad es: un hermano, y un pobrecito. Como tú, está enfermo de pecado y de sufrimiento. Y, entre pecadores, más nos valdría llevarnos bien y ayudarnos, porque todos nos necesitamos unos a otros.

Antes incluso de que la gracia nos convirtiera en hijos de Dios, el pecado y la muerte ya crearon una misteriosa fraternidad entre nosotros. Es la fraternidad de los pobres y enfermos, que aprenden a quererse, porque se necesitan mucho.

(TC02L)

Abrir y escuchar la entrada
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad