Lirbos de José-Fernando rey ballesteros

8 febrero, 2021 – Espiritualidad digital

Amor operativo

Resulta conmovedor leer cómo tantas personas, al saber que Jesús de Nazaret se encontraba en los alrededores, pensaban en sus familiares y amigos enfermos y los llevaban ante la presencia del Maestro:

Cuando se enteraba la gente dónde estaba Jesús, le llevaba los enfermos en camillas. ¿De qué hubiera servido decirle a un paralítico: «Jesús está cerca», si el pobre no podía moverse? Era preciso levantar la camilla y cargar con el enfermo hasta llevarlo a la presencia del Señor. Con toda seguridad, lo hicieron con una enorme alegría, que se vería consumada cuando el que llegaba hasta Jesús en camilla volvía a casa por su propio pie.

¿Crees que has hecho bastante por aconsejarle a un pecador que se confiese? Algo has hecho, desde luego; incluso más de lo que hacen muchos. Pero ¿no te das cuenta de que el pecado tiene al pecador paralizado? ¿De verdad esperas que, tras oír tu consejo, ese amigo tuyo va a salir de casa en busca del confesonario más próximo? ¡Si ni siquiera sabe dónde está!

Anda, ve con él. Preséntale al sacerdote, quédate rezando mientras confiesa y celébralo después con él.

¿Sabes cómo se llama eso? Amor operativo. El único posible.

(TOI05L)

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