Lirbos de José-Fernando rey ballesteros

5 febrero, 2021 – Espiritualidad digital

Cuando desatas a la bestia…

El día de autos: Cumpleaños de Herodes. Alcohol sin medida. Danza de los siete velos. Lujuria descontrolada. Y una petición: La cabeza de Juan el Bautista. Un rey borracho y encendido en lascivia no puede negar nada a la de los siete velos. Trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven.

Al día siguiente: No despierten al Rey hasta las doce. Enorme dolor de cabeza. ¡Menuda torrija, la de anoche! Creo que hice algo malo… Y, como un rayo, en su espeso pensamiento se ilumina la imagen del criado, la bandeja, y la cabeza del Bautista… Una losa aplasta su alma. Ya no tiene remedio.

Un año después: El rey Herodes oyó hablar de Jesús. Es Juan, a quien yo decapité, que ha resucitado. El fantasma de Juan sigue persiguiendo a Herodes. Y lo perseguirá de por vida. Hay pecados que se cometen en diez minutos de una noche de pasión, y acosan al pecador durante años.

«Señor juez, estaba borracho». Haberlo pensado antes de empezar a beber. Quien desata a la bestia se hace responsable de los estragos.

Sed sobrios, por favor. Excepto en el amor a Dios, sed sobrios en todo lo demás.

(TOP04V)

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