Lirbos de José-Fernando rey ballesteros

27 enero, 2021 – Espiritualidad digital

Eres todo un campo

Mírate hoy por dentro, y escucha la parábola del sembrador:

Algo cayó al borde del camino, vinieron los pájaros y se lo comieron. La carne es el borde del camino. Si escuchas con el tímpano, si la Palabra es sólo ruido que golpea el oído, se irá tan pronto como vino. Ni la carne ni la sangre pueden heredar el reino de Dios (1Co 15, 50).

Hay otros que reciben la semilla como terreno pedregoso; son los que al escuchar la palabra enseguida la acogen con alegría, pero son inconstantes. El corazón es terreno pedregoso. Escuchas emocionado, te entusiasmas con ser santo… Y, poco después, otra ilusión reemplaza a la Palabra, y olvidas tus buenos deseos.

Otra parte cayó entre abrojos; los abrojos crecieron, la ahogaron y no dio grano. «Escucharé con la cabeza». Pero tu cabeza está ¡tan llena! Preocupaciones, tareas, distracciones, problemas… Apenas logras prestar atención.

El resto cayó en tierra buena. Tu alma es tierra buena. Deja que la Palabra, como flecha, atraviese carne, corazón y cabeza y se clave en ese silencio profundo que hay dentro de ti. Acógela allí, y medítala… y la cosecha fue del treinta o del sesenta o del ciento por uno.

(TOI03X)

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad