Lirbos de José-Fernando rey ballesteros

21 enero, 2021 – Espiritualidad digital

Dios al alcance de la mano

Hay que imaginar la escena para hacerse una idea de su dramatismo:

Como había curado a muchos, todos los que sufrían de algo se le echaban encima para tocarlo.

Contempla el dolor de aquellas multitudes heridas. Contempla los estragos del pecado y de la muerte en los hijos de Adán. Contempla el anhelo de aquellos hombres por llegar a palpar a su Creador. Contempla la fe con la que extienden sus brazos. Contempla el desgarro de una Humanidad rota y moribunda en busca de vida…

Miguel Ángel pintó a un Dios majestuoso que tocaba con su dedo el dedo de Adán para vivificarlo. San Marcos nos pinta hoy miles de manos moribundas buscando el dedo del Hijo de Dios.

Eran teólogos. Y sabían que, por vez primera, el hombre podía tocar a Dios. ¿Cómo no acercarse a Él?

Encargó a sus discípulos que le tuviesen preparada una barca, no lo fuera a estrujar el gentío. No se alejó para estar distante, sino para estar más cerca. Sobre la barca de Pedro, la Iglesia, y derramado en los sacramentos, puede ser alcanzado por ti. Recíbelo en la penitencia y en la Eucaristía, para que también tú lo toques y quedes curado.

(TOI02J)

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