Misterios de Navidad

25 noviembre, 2020 – Espiritualidad digital

¡Qué misterioso estratega!

De un rey poderoso que arenga a sus huestes podría esperarse un discurso de victoria: «Somos mucho más fuertes que el enemigo. No temáis, no podrán ni siquiera acercarse. En cuanto os vean, saldrán huyendo».

Pero el Rey de reyes, el Todopoderoso cuya fuerza es superior a la de todos los ejércitos de este mundo, arenga así a sus soldados: Os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y a las cárceles, y haciéndoos comparecer ante reyes y gobernadores, por causa de mi nombre… Matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán a causa de mi nombre. Ante semejante arenga, lo que le pide el cuerpo al soldado es salir corriendo y alistarse, mejor, en algún grupo de teatro para jubilados.

¡Qué misteriosa estrategia, la de este rey! En lugar de evitar la derrota, como haría cualquier soldado, se abraza a ella en una cruz, y, besándola, la convierte en victoria al resucitar de entre los muertos. Preguntad a los mártires; ellos os lo contarán. Saben lo que es vencer en el tormento, y conquistar, con sus dolores, las almas de sus enemigos.

Somos ovejas entre lobos. Pero, cuando los lobos nos comen, nosotros los conquistamos a ellos.

(TOP34X)

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