Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

20 noviembre, 2020 – Espiritualidad digital

Un buen chico con buenos deseos

temploTienes el corazón lleno de deseos, y no te cansas de soñar. Desde luego, eso es mucho mejor que la apatía de quien está de vuelta de todo y ya sólo espera a la muerte. La vida puede ser muy aburrida cuando no hay ilusiones.

También te reconozco que tus deseos son buenos. Quieres que tu familia esté bien, que tus hijos crezcan sanos, que se te valore en el trabajo, que te traten con cariño, que tu coche aguante 10.000 kms. más antes de cambiarlo… Y quieres también, desde luego, santificarte.

Jesús entró en el templo y se puso a echar a los vendedores, diciéndoles: «Escrito está: “Mi casa será casa de oración”; pero vosotros la habéis hecho una “cueva de bandidos”».

Tu alma no es cueva de bandidos. Pero la purificación del corazón no se resuelve expulsando solamente los malos deseos. Eso hará más respirable el aire en tu interior, pero no te convierte en templo.

Serás templo del Altísimo cuando ya no tengas otro deseo que el del Señor, y estés dispuesto a renunciar a cualquier otro anhelo con tal de ganarlo a Él. Todo lo considero basura con tal de ganar a Cristo (Flp 3, 8).

(TOP33V)

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