Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

15 noviembre, 2020 – Espiritualidad digital

El empleado bobo

Ese empleado a quien, en la parábola, su señor llama negligente y holgazán demostró merecer, además de esos dos calificativos, el de «bobo».

Sabía –le dice a su señor–, que siegas donde no siembras. Y, por lo visto, decidió sembrar el dinero como si fuera una semilla de remolacha y enterrarlo en el campo. ¡Quizá esperaba que brotase una planta de calderilla!

El señor le responde: Pues debías haber puesto mi dinero en el banco, para que, al volver yo, pudiera recoger lo mío con los intereses. El dinero se siembra en el banco; allí es donde da fruto, aunque sea poco.

De todas formas, el número de los necios es infinito. Muchos creen que la semilla de la fe se siembra en lo más profundo de la intimidad, donde las creencias religiosas quedan enterradas y relegadas al ámbito de la vida privada. Cuando sean llamados, merecerán el mismo reproche que el empleado bobo.

La semilla de la fe se siembra, con cariño y amistad verdadera, en el alma del vecino, del compañero de trabajo, del amigo… Y se riega con oración y mortificación. Así podrás presentarle al Señor, cuando te llame, los frutos de tu vida cristiana: almas.

(TOA33)

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