Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

15 octubre, 2020 – Espiritualidad digital

Las más sensatas y felices de la Tierra

La grandeza de Cristo no es comparable a la de ningún personaje histórico. Buscad a uno solo por cuyo amor, dos mil años después de su paso por la tierra, millones de mujeres hayan guardado y sigan guardando vírgenes sus cuerpos. ¿Imagináis a una mujer que guardara virginidad por Napoleón? Quizá deberíais buscarla en el mismo establecimiento sanitario donde reside quien se cree Napoleón. Las religiosas, sin embargo, son las mujeres más sensatas y felices de la tierra, porque saborean en sus corazones un Amor vivo, capaz de llenarlas de gozo hasta el fin de sus días.

Especialmente a santa Teresa pueden aplicarse las palabras del Señor que hoy nos propone la liturgia: Tomad mi yugo sobre vosotros.

Ella fue esposa, «cónyuge» de Cristo, porque tomó, sobre sus hombros, el yugo del Señor. Y unida a Jesús por ese mismo yugo, llevó a plenitud su vocación religiosa.

Padeció la enfermedad, sufrió calores y fríos, gustó el cáliz amargo de la incomprensión y, como su Señor, fue llevada a juicio injustamente.

Lo más grande es que, en medio de todas estas pruebas, Teresa jamás perdió la alegría. Porque, como ella dijo, «quien a Dios tiene nada le falta. Sólo Dios basta».

(1510)

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad