Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

25 septiembre, 2020 – Espiritualidad digital

Hay un amigo esperándote en tu cruz

¿Cómo reaccionas ante el anuncio de Jesús? El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día.

Como los apóstoles, quizá te asustas. Sabes que, al predecir sus propios padecimientos, nos marca el camino a nosotros, que queremos seguirlo. Hubieras preferido que dijese: «El Hijo del hombre tiene que ser alabado, comer gambas a la plancha, beber buen vino, dormir ocho horas todos los días y gozar de salud perfecta hasta los cien años, para, después, irse al Cielo a seguir pasándolo bien».

Pero no ha dicho eso. Ha marcado un camino a través del dolor. Por eso tiemblas.

No tiembles. Hay una enorme diferencia entre su Pasión y nuestras tribulaciones (las que ya están, y las que vengan). Jesús padeció solo; nosotros padecemos abrazados a Él. Lo acompañamos, pero más aun nos acompaña Él a nosotros.

Deja de soñar con gambas a la plancha (que también las habrá, a su tiempo), y aterriza. Ibas a padecer de todas formas, porque todo hombre padece en este mundo. Pero Cristo ha padecido para que, al encontrarlo a Él clavado en tu cruz, no temas ya al sufrimiento.

(TOP25V)