Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

1 agosto, 2020 – Espiritualidad digital

Humillación y redención

odioEl diálogo que me dispongo a escribir, probablemente, nunca tuvo lugar. Espero que al bueno de Juan Bautista le ahorrasen esa humillación, y que se enterara de la verdad en el cielo, donde poco importa que lo humillen a uno los mortales. Pero, en todo caso, la muerte del Bautista fue especialmente humillante.

– Vengo a matarte.

– ¿Y eso? ¿Qué ha sucedido?

– Ha sucedido que uno se ha emborrachado, y que otra ha bailado medio desnuda. El borracho se ha quedado alucinado con el baile, y la madre de la bailarina ha pedido que te corte la cabeza. Por eso vengo a matarte.

¡Qué forma tan terrible de morir! Si tienen que matarte, al menos se agradecería cierta épica, y algunas dosis de estilo. Pero que te maten, en comandita, un borracho, una desvergonzada, y una harpía…

Y, sin embargo, la redención consiste en eso, y así nos redimió Cristo. Tomó lo más vergonzoso de nosotros, nuestros pecados, y se dejó herir, no por lo mejor, sino por lo peor de nuestra condición. Más humillante que la muerte del Bautista fue la del Señor, arrojado al estercolero del Gólgota.

Nunca temas que los demás te humillen. No hay nada más redentor.

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