Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

5 julio, 2020 – Espiritualidad digital

Dime lo que buscas…

Gran parte de vosotros, cuando os acercáis al sacerdote, o cruzáis la puerta de la iglesia, buscáis algo. Escribo «gran parte», porque hay algunos que, simplemente, se acercan «porque toca». Pero cada vez son menos. La mayoría buscáis algo. ¿Qué buscáis? Algunos buscáis consuelo. Otros buscáis perdón. Muchos buscáis orientación, necesitáis ayuda para saber qué hacer en tal o cual circunstancia de la vida.

Pero el gran don de Dios a sus hijos amados no es el consuelo, ni la limpieza, ni el consejo, aunque son tres dones maravillosos y sobrenaturales. El gran don de Dios se encuentra en estas palabras del Señor: Te doy gracias, Padre, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a la gente sencilla. El conocimiento, la contemplación en alabanza del propio Dios es la plenitud del gozo del cristiano. Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo (Jn 17, 3).

Aunque lo que buscamos sea bueno, reconocerás que, en ocasiones, somos demasiado «prácticos» y poco contemplativos. Eso nos mata el alma.

¿Cuántos os acercáis a la iglesia, o al sacerdote, con un ruego urgente: «¡Hábleme de Cristo!»?

(TOA14)