Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

17 marzo, 2020 – Espiritualidad digital

Casi siempre es por los calcetines

Leemos la parábola del siervo sin entrañas, y lo juzgamos con la misma falta de entrañas con que él juzgó a su deudor. El mismo nombre que hemos dado a la parábola no deja bien a su protagonista.

¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo rogaste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?

Acertamos al llamarlo así, pero nos equivocamos al distanciarnos de él. Quizá pensamos que no tenemos cuentas pendientes con nadie. Pero ¿estamos seguros?

¿De verdad no te quedan ofensas sin perdonar? ¿De verdad lo has perdonado todo?

Dos ancianos, tras casi sesenta años de matrimonio, tuvieron un pequeño percance a cuenta de unos calcetines mal emparejados en un cajón (casi siempre es por los calcetines). La discusión fue a más, y, en un momento dado, gritó él: «¡Es como cuando éramos novios y perdiste la pluma que te pedí que guardases en el bolso!»… Hacía más de sesenta años de aquello… ¡Y aún se lo tenía guardado!

No digas fácilmente que no tienes deudas pendientes. Revisa bien tu vida. Nunca se sabe; igual encuentras un pal de calcetines viejos mal emparejados, o una pluma perdida.

(TC03M)

(HOMILÍA EN AUDIO PARA QUIENES NO PUEDEN ASISTIR A MISA HOY) (Pulsar en el enlace con el botón derecho para descargarla)