Libros de José-Fernando Rey Ballesteros

23 febrero, 2020 – Espiritualidad digital

Sólo para los muy pobres

En cierta ocasión, san Francisco fue asaltado por unos ladrones. Salió huyendo, y ellos lo persiguieron hasta la cueva donde vivía. Una vez allí, se dio la vuelta, y, sonriendo, les ofreció la poca comida que guardaba. Ya comprenderéis que poco tenía que perder aquella alma de Dios; su único deseo era, más bien, ganar para Cristo los corazones de quienes le robaban.

Si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también el manto; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos. La única persona capaz de cumplir estas palabras es quien, como el santo, ha dado todo por perdido, y nada quiere conservar en este mundo. Todo lo doy por perdido, y lo tengo por basura, con tal de ganar a Cristo (Flp 3, 8).

No podrás poner la otra mejilla si no has renunciado a tu orgullo. No podrás entregar túnica y manto si no has renunciado al abrigo. No podrás acompañar dos millas a quien te lo pide si no has renunciado a tu tiempo. Y no podrás ganar a Cristo si, primero, no has dado por perdido todo en este mundo.

(TOA07)