Evangelio 2020

16 febrero, 2020 – Espiritualidad digital

No bajes el listón; déjate levantar

Rebajar la exigencia del Evangelio es traicionar a la verdad. Leemos el Sermón de la Montaña, e, inmediatamente, nos disculpamos: «Bueno, no es para tanto. Aunque Jesús dice: El que se casa con la repudiada comete adulterio, yo os digo que esa mujer puede rehacer su vida si encuentra amor en otro hombre». Consideramos imposible cumplir el Evangelio, y, como no tenemos fe, bajamos el listón para volverlo posible, soñando que Dios nos respaldará. ¡Ay de nosotros!

Más nos valdría afrontar la verdad: el Evangelio es imposible de cumplir. La Ley era difícil, el Sermón de la Montaña es imposible. Esforzándome, puedo evitar matar o adulterar. Pero si el que se deja llevar de la cólera o el que mira a una mujer deseándola merece el Infierno… Entonces no puedo salvarme.

¿Qué haré? Rebajar el listón es una idiotez y una estafa. Prefiero a san Agustín: «Dame lo que mandas, y manda lo que quieras». Me arrodillaré, pediré el milagro de un corazón nuevo, acudiré a la oración y a los sacramentos, y dejaré que la gracia divina me renueve interiormente. Ella, con mi pobre cooperación, hará posible en mí lo que para mí es imposible. Dios me hará santo.

(TOA06)