Evangelio 2020

20 enero, 2020 – Espiritualidad digital

Fiesta por dentro, ayuno por fuera

Te copio unas palabras del Apóstol: Percibo en mis miembros otra ley que lucha contra la ley de mi razón (Rm 7, 23). Imposible describir en menos palabras el pobre estado en que hemos quedado desde que el Señor ascendió a los cielos.

Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán en aquel día. Ese día llegó cuando el Señor fue arrebatado por el Espíritu a lo más alto del cielo, y nuestros pobres ojos quedaron a oscuras, privados de la luz del rostro de Cristo. Pero el mismo Paráclito que arrebató a Jesús hasta la diestra del Padre fue enviado por el Padre a nuestras almas. Al recibirlo, nuestro espíritu queda lleno de Dios, como un santuario, mientras nuestros cuerpos siguen hambrientos, privados de la visión del Señor, y vueltos hacia el pecado.

Por eso, en el estado en que nos encontramos, conviene que el cuerpo ayune, mientras el espíritu come y bebe. La comunión embriaga el alma, y deja al cuerpo hambriento. Fiesta y penitencia conviven en el cristiano.

Ya hace más de una semana que pasaron las navidades. ¿Has devuelto al cuerpo a su lugar de penitencia? ¿Estás cuidando la mortificación de los sentidos?

(TOP02L)

“Evangelio