Evangelio 2020

19 diciembre, 2019 – Espiritualidad digital

No devuelvas el plato al camarero

Invité a una joven a convertirse en carmelita descalza. Ella jamás había contemplado semejante posibilidad; pero tomó en serio aquel consejo del confesor, lo habló con Dios, y hace muchos años que es una carmelita feliz que aspira a la santidad.

No me ha vuelto a ocurrir. Nunca he logrado que nadie cambie de opinión. Normalmente, cuando el sacerdote sorprende a alguien, y le dice lo que no espera, o no desea oír, el interesado busca una entre las mil formas de hacer lo que le da la gana y seguir pensando que hace la voluntad de Dios.

Tu mujer Isabel te dará un hijo, y le pondrás por nombre Juan.

Gabriel fue el «camarero» de la Redención. Sirvió en bandeja el plan divino a Zacarías y a la Virgen. Y, en ambos casos, los sorprendió completamente. Ni Zacarías contaba con tener un hijo, ni esperaba la Virgen ser madre del Mesías. Pero, a pesar de la inicial resistencia de Zacarías, ambos cambiaron sus planes, obedecieron, y así el Verbo se hizo carne.

Me pregunto si estamos nosotros dispuestos a obedecer cuando alguien, en nombre de Dios, nos rompe los planes y nos indica el camino. Hay mucho en juego.

(1912)

“Evangelio