Evangelio 2020

8 diciembre, 2019 – Espiritualidad digital

La Inmaculada: mejor contemplar que discutir

guapísimaQuizá nunca se ha hablado tanto de la mujer como en nuestros días. Pero es una lástima que se hable siempre con tan mal humor y con tanta agresividad.

Si queréis cautivar, mostrad la hermosura de la mujer. Mirad a María, miraos en ella, y quedaréis boquiabiertas, fascinadas ante la belleza que Dios derramó en la joya más preciosa de su Creación.

Porque en María reunió Dios las tres llamadas que, como tres rayos de limpieza, hacen brillar a la mujer por encima de criatura alguna:

Virgen: ¿Cómo será eso, pues no conozco varón? Por su virginidad, María es huerto sellado y templo reservado a Dios.

Esposa: Ella es el calor del hogar de Nazaret, la hoguera en la que el propio Dios encarnado templó su corazón de hombre.

Madre: Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo. Ella ha sido la fuente de la vida. Su vientre alumbró a quien da al hombre vida eterna.

Claro que, si os avergonzáis de la virginidad, tenéis al matrimonio por cadena de esclavitud, y reclamáis el derecho a acabar con la vida de vuestros hijos… entonces entiendo que estéis de tan mal humor. No hay hermosura en lo que defendéis.

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