Evangelio 2020

26 noviembre, 2019 – Espiritualidad digital

Augurios

Llamamos «augurios» a los anuncios de catástrofes. Que te anuncien que mañana es tu cumpleaños no es un augurio; que te pronostiquen que mañana caerá tal tromba de agua que se desbordará el río que pasa junto a tu pueblo es un augurio.

Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos y, en diversos países, hambres y pestes. Habrá también fenómenos espantosos y grandes signos en el cielo.

Un augurio en toda regla. Y no lo pronuncia Jesús para suscitar miedo en los suyos, sino, más bien, para infundir sabiduría. Quiere el Señor que no pongamos nuestras esperanzas en las criaturas, que recordemos que todo cuanto vemos es caduco, y que jamás nos apeguemos a nada ni a nadie que no sea Él.

Si yo te dijera que la belleza de que ahora presumes será vejez mañana, o que esa persona en quien depositas tus esperanzas te fallará –¡o morirá!–, podrías reaccionar de dos maneras: podrías pedirle a Dios la juventud perpetua, o rogarle que libre de la muerte a tus seres queridos… o podrías pedirle la dicha de apoyar tu vida sólo en Él, y no separarte de Él jamás. Te aconsejo lo segundo.

(TOI34M)