Evangelio 2020

25 noviembre, 2019 – Espiritualidad digital

Nadie hace eso

viuda pobreCon razón le sorprendió a Jesús el gesto de aquella viuda:

Todos esos han contribuido a los donativos con lo que les sobra, pero ella, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir.

Y es que nadie hace eso; ni con un rey, ni con un dios. Ningún pobre le da a un rey cuanto tiene para vivir, porque el rey, ni lo necesita, ni probablemente llegue a tener conocimiento de esa ofrenda. En cuanto a un dios… lo normal es que el pobre se acerque a su dios a pedirle ayuda, no a darle cuanto tiene.

Por eso aquella ofrenda suscitó la admiración de quien es Dios y Rey. Porque un gesto así lo hacen sólo los enamorados, que no se contentan hasta que no han entregado sus vidas al ser amado. Y este Dios, que es Rey, más que súbditos o adoradores, desea enamorados, locos que no se reserven nada ni escatimen esfuerzos hasta haber entregado cuanto tienen al amor de su alma.

Y es que Él mismo es así: un Dios enamorado del hombre, un Rey enamorado de su pueblo, que no se conforma hasta que no ha entregado su vida por cada alma.

(TOI34L)