Evangelio 2020

11 noviembre, 2019 – Espiritualidad digital

La cruzada más necesaria

Las palabras del Señor son tristes, y con tristeza las pronuncia Él: Es imposible que no haya escándalos. Mientras exista pecado en el mundo, el pecado se propagará de unos hombres a otros. Si, además, resulta amplificado por las pantallas de smartphones, ordenadores y televisores, el pecado resulta toda una pandemia.

¿Qué hacer, entonces? ¿Rendirnos también nosotros a su influjo, como quien baja las armas en una batalla perdida de antemano? ¡No!

Démosle la vuelta a las palabras del Señor. Entremos en su corazón, veamos el lado luminoso de esa tristeza:

Es posible que haya conversiones. Si el mal se propaga, también se propaga, y con mucha más fuerza, el bien. Dejemos de quejarnos, y emprendamos una cruzada de amor a Dios. Ahoguemos el mal en abundancia de bien. Luchemos denodadamente por ser santos, contagiemos nuestra alegría, llenemos de luz las calles y los medios de comunicación, contagiemos al mundo nuestro entusiasmo por Cristo. Dejemos de defendernos, salgamos de las trincheras de los «ambientes católicos» e invadamos la tierra.

¡Sí! ¡Es posible que haya conversiones! Las hay, y las habrá, si grabamos a fuego en nuestros corazones que la santidad no es asunto personal. El mundo necesita que seamos santos.

(TOI32L)