Libros de José Fernando Rey Ballesteros

25 octubre, 2019 – Espiritualidad digital

Haciendo amigos

amigosVoy de camino, como tú. No me dirijo hacia la muerte, sino hacia Dios, como tampoco me dirijo nunca hacia la puerta de mi casa, sino hacia mi casa. La muerte no es más que una puerta. Tras esa puerta, me espera Dios. Y, cuando me encuentre con Él, sé que seré juzgado. En ese juicio, me juego la eternidad.

Por ello, mientras vas con tu adversario el magistrado, haz lo posible en el camino por llegar a un acuerdo con él.

El fiscal tendrá materia de que hablar. Cada uno de mis pecados formará una acusación que podría llevarme al infierno. Por eso, necesitaré, como contrapunto, voces que hablen bien de mí. Si aprovecho lo que me resta de camino, quizá pueda atesorar unas cuantas.

«Me ayudó a acercarme a Dios»… «Me consoló en momentos de tristeza»… «Me llevó a casa en coche»… «¡Me dio la absolución!»…

Quisiera dedicar el resto de mis días a hacer amigos que aboguen por mí. En la tierra, desde luego; pero también en el cielo. «Recuerda, Virgen madre de Dios, cuando estés en la presencia del Señor, decir cosas buenas de mí». Si lo haces –¡y lo harás, porque me amas!– estoy salvado.

(TOI29V)